Otra vez horas insanas, pero un par de temas en la choya...
Estuve pensando en una lista de palabras que me cagan, creo que el primer lugar se lo lleva la palabra "naco" ¿hay una forma más gata de querer sentirte nice y caer en la vulgaridad horrenda? le siguen cosas como "carnal", "íntimo" y demases que implican que mi monóculo invisible se empañe y me sienta la persona más simplona y corriente ._.
Ots, pues así es con la gente con dignidad...
Soy el Gordon Shumway de la vida.
¡Sí, claro, culpen al extraterrestre!
Creo que soy la persona más corrupta que conozco.
lunes, 13 de junio de 2011
jueves, 2 de junio de 2011
Fotografía
02:40 a. m. se me cierran los ojos, pero mal recuerdo que llevo rato sin postear acá.
Mis posteadas son proporcionalmente directas a mis ganas de que el mundo se entere de mis asuntos. Por tomar un tema, uhm, este, fotos.
La fotografía siempre ha sido uno de mis hobbies, sólo como colocar la cámara en un ángulo bonito y voilá. En un intento más desesperado por parecer persona sofisticada y diestra en el tema, diría que es algo como mostrar el ángulo en el que uno mira las cosas, pero uhm, dudo que la gente lo entienda.
Me caga fotografiar personas, cosa que descubrí hace tiempo, i mean, había 2 ó 3 personas en mi vida con fotogenia chistosa, pero y ya. Eso de tomarse fotos con la cámara/celular enfocando la cara entera (y el poco busto de las que se sienten sabrosas) me parece deleznable. Arruinar un paisaje con tu deforme ser, para ser un wannabe diciendo "mira, mira, ahí mero estuve", ¿Hay mejor forma de arruinar una foto? Las fotos de gente deberían, o ser de carácter tramitorio o bien cuidadas, artísticas, simétricas. Por eso la fotografía en sus inicios molaba un resto: Un fotógrafo de a devis no se permitía más de una jodida toma, por eso había que cuidar tó, ahora un pendejo X con una cámara de pobre resolución puede hacer las tomas que le vengan en gana y pasa nada.
En este, uhm, año, aprendí alguillo más de fotografía, tanto como para decir de los demás a los que les conocí la misma fascinación que ahora, sin sentirme arrogante, me la pelan. Colores, ángulos, enfoque, ISO, macros, incluso si eres un imbécil, algún programa de edición bien usado debería hacerte el paro.
Y así...
Adieu.
Mis posteadas son proporcionalmente directas a mis ganas de que el mundo se entere de mis asuntos. Por tomar un tema, uhm, este, fotos.
La fotografía siempre ha sido uno de mis hobbies, sólo como colocar la cámara en un ángulo bonito y voilá. En un intento más desesperado por parecer persona sofisticada y diestra en el tema, diría que es algo como mostrar el ángulo en el que uno mira las cosas, pero uhm, dudo que la gente lo entienda.
Me caga fotografiar personas, cosa que descubrí hace tiempo, i mean, había 2 ó 3 personas en mi vida con fotogenia chistosa, pero y ya. Eso de tomarse fotos con la cámara/celular enfocando la cara entera (y el poco busto de las que se sienten sabrosas) me parece deleznable. Arruinar un paisaje con tu deforme ser, para ser un wannabe diciendo "mira, mira, ahí mero estuve", ¿Hay mejor forma de arruinar una foto? Las fotos de gente deberían, o ser de carácter tramitorio o bien cuidadas, artísticas, simétricas. Por eso la fotografía en sus inicios molaba un resto: Un fotógrafo de a devis no se permitía más de una jodida toma, por eso había que cuidar tó, ahora un pendejo X con una cámara de pobre resolución puede hacer las tomas que le vengan en gana y pasa nada.
En este, uhm, año, aprendí alguillo más de fotografía, tanto como para decir de los demás a los que les conocí la misma fascinación que ahora, sin sentirme arrogante, me la pelan. Colores, ángulos, enfoque, ISO, macros, incluso si eres un imbécil, algún programa de edición bien usado debería hacerte el paro.
Y así...
Adieu.
martes, 29 de marzo de 2011
Belle And Sebastian
Siempre he pensado que Belle And Sebastian, banda que conozco gracias al sublime cover de "Here Comes The Sun" tiene unas letras algo melancólicas, como si buscasen algo que perdieron.
O peor, que yo me esté proyectando en ellas y busque el quién sabe qué perdí.
I am a cuckoo, pero no quiero ser la Sarah Martin de la vida. Quiero ser el tensai.
O peor, que yo me esté proyectando en ellas y busque el quién sabe qué perdí.
I am a cuckoo, pero no quiero ser la Sarah Martin de la vida. Quiero ser el tensai.
sábado, 19 de marzo de 2011
Olimpo
La luna se ve inmensa y es una pena que no traiga mi cámara. Peor aún, tampoco traigo mi fiel reproductor de música, me siento como si me faltase alguna extremidad. Entro a una de esas cafeterías predilectas que tengo y la dependienta me mira con algo de fastidio, supuse yo que estaban por cerrar y vine a echar a perder sus planes.
La carta me la sé, no es la primer vez que asisto a ese café, y creo que me jugaría mi calidad de recomendadora en ese sitio. Pido pues, spaguetti a la crema y un café escorpión. En serio guardo la ingenua esperanza de que la gente pida los capuccinos por el sabor y no por el signo zodiacal que son (cabe señalar que el mío es libra, pero el insípido rompope que ofrecían llama nulamente mi atención) prefiero fingir que soy un escorpión con mi capuccino de mantequilla escocesa que libra de rompope. Son ingeniosos con los nombres de los platillos, más no con la musicalización. Algo que identifico como salsa cantada por yankees, o peor, latinos espaninglisheando, suena. Es horrible, extraño mi zune.
Día de puta madre. Por eso no me gusta planear cosas.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Adicción
Si hay alguna cosa a la que me podría declarar fan, es sin duda a la cafeína. Recientemente se me ha levantado el veto por "el café de verdad" y sí, con eso me refiero a estar consumiendo "Café descafeinado", carajo, que ambigüedad tan fea.
A diferencia de mi hermano, soy capaz de distinguir el descafeinado del puro. Mi cuerpo lo resintió, creo, y fui un descaro de persona somnolienta éstos días en el curro. De hecho vuelvo al café habitual y me pregunto qué diablos hago redactándoles pasajes de mi vida que no vienen al caso. Me gusta más cuando escribo las raras ideas en la cabeza. Me gusto más cuando miro feo a todo el mundo, desconozco mucho del mismo y al llegar a casa, río de cosas que probablemente nunca vas a entender.
domingo, 13 de febrero de 2011
St. Valentine and stuff...
De vez en cuando admito que me da pereza el mundo y a veces sólo lo confirmo. Tengo pocos talentos y también pocas ganas de explotar los que hay. El otro día me autodescribí como alguien "sencillo para el mundo y complejo para con sus pensamientos" y así me siento: No demandante con el mundo, el mundo ya es lo que es, y crearme expectativas sobre él podría hacer que sea aún más amargosidad de lo que ya de por sí soy. Lo que hay en mi cabeza, pues, es algo que no puedes comprender. Me gusta.
Recorrí las calles buscando algo, pensé si no sería bueno ir por un trago, pero implicaría saltarse mi comfort zone y eso es algo que me incomoda en demasía. La calle, pues, estaba atiborrada de sucios cursis que profesan la religión de comprar algo inútil, estandarizado y sin sentido. Sí, la extraña tradición de 14 de febrero. Creo que nunca lo voy a comprender.
Me dan alergia o algo, siento que mi nivel de amargura está en su punto de inflexión. Hace unos años pasé aquella fecha comprando toda clase de cosas relacionadas a cierto cuarteto de Liverpool para la única persona por la que podría sentir algo. Mi Yellow Submarine encima de mi PC se sigue viendo de lujo.
Recorrí las calles buscando algo, pensé si no sería bueno ir por un trago, pero implicaría saltarse mi comfort zone y eso es algo que me incomoda en demasía. La calle, pues, estaba atiborrada de sucios cursis que profesan la religión de comprar algo inútil, estandarizado y sin sentido. Sí, la extraña tradición de 14 de febrero. Creo que nunca lo voy a comprender.
Me dan alergia o algo, siento que mi nivel de amargura está en su punto de inflexión. Hace unos años pasé aquella fecha comprando toda clase de cosas relacionadas a cierto cuarteto de Liverpool para la única persona por la que podría sentir algo. Mi Yellow Submarine encima de mi PC se sigue viendo de lujo.
domingo, 6 de febrero de 2011
Maldad
A veces no puedo evitar ser la malicia con patas. Yo me lo busco. Una de mis mil facetas. Una de mis predilectas. La cínica. La actitud viboresca que se satisface con algo de dolor ajeno.
Pero hasta las víboras como yo saben qué clase de dolor ajeno es digno de ser hilarante. De seguirle los pasos, reptar y sisear cerca por el simple placer de traumar gente encerrada en su laberinto de locura. La complacencia de saberse persona pensante.
La lástima es mala por momentos, te condena cuando tienes eso que llaman dignidad. Debo de ser la peor persona en el planeta. Me gusta ese mote.
Pronto hasta eso cambia. Hasta la maldad se pone su traje elegante y finge que no es tan detestable. Incluso la maldad llega a agradarte.
Alguien, alguien, alguien.
Yo. Yo. Yo.
Pero hasta las víboras como yo saben qué clase de dolor ajeno es digno de ser hilarante. De seguirle los pasos, reptar y sisear cerca por el simple placer de traumar gente encerrada en su laberinto de locura. La complacencia de saberse persona pensante.
La lástima es mala por momentos, te condena cuando tienes eso que llaman dignidad. Debo de ser la peor persona en el planeta. Me gusta ese mote.
Pronto hasta eso cambia. Hasta la maldad se pone su traje elegante y finge que no es tan detestable. Incluso la maldad llega a agradarte.
Alguien, alguien, alguien.
Yo. Yo. Yo.
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