viernes, 7 de septiembre de 2012

El número 33

No el número 23

El número 33


Después de eones de no escribir nada (ya lo sabeís: Mis entradas son proporcionales a mis ganas de que la gente se entere de lo que hay en mi chaveta) decidí hacer una entrada sobre las "coincidencias"

Ésas malditas casualidades que parecen colarse en tu vida, para darle algo más de color, sentido o yo que sé.

Es ese extraño gusto que tiene el ser humano por relacionar todo con cosas ya conocidas y que no se siente feliz si no le pone etiquetas a las cosas. 

¿Por qué el humo que salía de las torres gemelas tenía forma de demonios? ¿Porqué no puedes imaginar la nada? Simple, porque no podemos vivir con la incertidumbre de no tener referencias para algo.

¿Por qué cuestionarme todo ello? Buenpo, alguien me recomendó la película "El número 23" protagonizada por Jim Carrey. Y sí, la consideré rebuscada al extremo. 

Pero, jugando un poco con ese sentimiento de creer que tu vida sigue una espiral cósmica tendenciosa, diré que en mis años mozos me pasaba algo similar, mi número en este caso era el 33. Alguien, no recuerdo bien quién, me dijo que ese número me traería suerte. No sé de qué tipo, pero curiosamente me pasaban cosas como ver el reloj a las 3:33, y ese ocio por encontrar datillos, tipo Mr. Sparrow de la peli.

Mi padre tenía 33 años cuando yo nací.
Jebús se bautizó a los 33

Y el gracioso colmo es cómo en una rifa de la vieja escuela -rifa de un pobre colega que estaba juntando dinero para pagar sus exámenes extraordinarios-, compré el #33 para demostrar "que ese número no era nada" y cuál es la jodida sospresa. La bofetada de don Karma y una delicia para las Leyes de Murphy que gané... el segundo lugar.

Y buéh, cuando el primer lugar gana porque compró la mitad del boletaje, sabes que lo tuyo fue pura suerte atribuída a un número mágico.

Aunque ciertamente lo mío no desencadenó en una paranoia, pero si es un anecdotario jocoso.

Recuerden sumar las fechas con las letras, los colores y etcéteras para formar su paranoia~


domingo, 6 de noviembre de 2011

Las cosas, y el tiempo y la vida...

Y el uso excesivo de las "y"

Mucho no he actualizado, mucho no he cambiado. Hartas cosas en la chirimoya, pero nomás no se me da compartir con la gente, raras paranoías mías.

Últimamente tengo demasiado anonimato, demasiadas cosas ocultas y alejamientos de gente de antaño. Y cuando me pregunto si es correcto, hasta mis sueños avalan eso, caray.

"Pateando" gente desde la azotea de mi vida.

Me he preguntado por aquella gente que puede y tiene los recursos y quiere hacer algo por cambiar el mundo. Es como que admirable su causa, y si esta persona no tuviera un sentido de la pertenencia casi nulo, haría algo.

Al menos tener una puta charla con alguien, con café y con harto por decir.

martes, 20 de septiembre de 2011

¿Eufemismos?


La diplomacia hace que uno recurra de vez en vez a eufemismos. Las personas claridosas hacemos lo contrario. ¿Por qué decirle 'persona con capacidades diferentes' a alguien que NO tiene algunas capacidades? ¿Por qué tratar de ser amable con alguien si la vida misma no lo fue? ¿Por qué fingir algo de condescendencia cuando lo que se siente es asco o repulsión?

¿Está mal decir las cosas TAL y CÓMO SON?

miércoles, 27 de julio de 2011

Los mormones y las alegrías


Los mormones no deben ser tan malas personas, pienso. Evado a la mayor parte de la gente más por ineptitud social que por arrogancia mal disimulada, es una delgada linea entre ambas que puedes confundir, pero juro que lo mío es más la primer opción.

En fin, un mormón hoy me dijo:

- ¿A usted le gustan las alegrías?

- Ahm... No, no realmente.

No supe si se refería a "alegrías" como a esos prismas rectangulares de amaranto y miel o si se refería al sentimiento, en ambos casos, creo que mi respuesta es la misma. Siguio con un:

- ¿Ha probado el agua de alegría?

- No.

- Oh, pues le recomiendo que nunca la pruebe.

Yo seguía pensando cómo es posible que alguien tenga la capacidad de entablar una charla con una persona desconocida. Soy incapaz, como mencione antes, de hacer algo similar. Luego pensé en cómo mola el tipo de vestimenta formal, siempre le he tenido un insano gusto, aunque no en mi persona, soy de carácter más bien vago y relajado.

Y luego pensé en cómo esas personas viven tan livianamente con gafetes que dicen su nombre, en serio salto mi paranoia de un aldo a otro. Un nombre debería ser algo preciado y que muy pocas personas conocen de ti.

Y finalicé pensando que algunos mormones no serán desagradables, pero caray, no cambiaría mi puta taza de café.

lunes, 13 de junio de 2011

Live Alone

Otra vez horas insanas, pero un par de temas en la choya...

Estuve pensando en una lista de palabras que me cagan, creo que el primer lugar se lo lleva la palabra "naco" ¿hay una forma más gata de querer sentirte nice y caer en la vulgaridad horrenda? le siguen cosas como "carnal", "íntimo" y demases que implican que mi monóculo invisible se empañe y me sienta la persona más simplona y corriente ._.

Ots, pues así es con la gente con dignidad...

Soy el Gordon Shumway de la vida.

¡Sí, claro, culpen al extraterrestre!

Creo que soy la persona más corrupta que conozco.

jueves, 2 de junio de 2011

Fotografía

02:40 a. m. se me cierran los ojos, pero mal recuerdo que llevo rato sin postear acá.

Mis posteadas son proporcionalmente directas a mis ganas de que el mundo se entere de mis asuntos. Por tomar un tema, uhm, este, fotos.

La fotografía siempre ha sido uno de mis hobbies, sólo como colocar la cámara en un ángulo bonito y voilá. En un intento más desesperado por parecer persona sofisticada y diestra en el tema, diría que es algo como mostrar el ángulo en el que uno mira las cosas, pero uhm, dudo que la gente lo entienda.

Me caga fotografiar personas, cosa que descubrí hace tiempo, i mean, había 2 ó 3 personas en mi vida con fotogenia chistosa, pero y ya. Eso de tomarse fotos con la cámara/celular enfocando la cara entera (y el poco busto de las que se sienten sabrosas) me parece deleznable. Arruinar un paisaje con tu deforme ser, para ser un wannabe diciendo "mira, mira, ahí mero estuve", ¿Hay mejor forma de arruinar una foto? Las fotos de gente deberían, o ser de carácter tramitorio o bien cuidadas, artísticas, simétricas. Por eso la fotografía en sus inicios molaba un resto: Un fotógrafo de a devis no se permitía más de una jodida toma, por eso había que cuidar tó, ahora un pendejo X con una cámara de pobre resolución puede hacer las tomas que le vengan en gana y pasa nada.

En este, uhm, año, aprendí alguillo más de fotografía, tanto como para decir de los demás a los que les conocí la misma fascinación que ahora, sin sentirme arrogante, me la pelan. Colores, ángulos, enfoque, ISO, macros, incluso si eres un imbécil, algún programa de edición bien usado debería hacerte el paro.

Y así...

Adieu.

martes, 29 de marzo de 2011

Belle And Sebastian

Siempre he pensado que Belle And Sebastian, banda que conozco gracias al sublime cover de "Here Comes The Sun" tiene unas letras algo melancólicas, como si buscasen algo que perdieron.

O peor, que yo me esté proyectando en ellas y busque el quién sabe qué perdí.

I am a cuckoo, pero no quiero ser la Sarah Martin de la vida. Quiero ser el tensai.