martes, 21 de diciembre de 2010

Navidad

Hola fechas consumistas, hola comercialismo lavante de cerebros. Hola frío. Hola TDE's.

Hasta ayer, no tenía plan navideño alguno. Hasta ayer. A alguien se le ocurrió que no tiene nada mejor que hacer que pasar la mañana de navidad conmigo, como si soportarme yo no fuera suficiente.

Un desayuno con una plática que, espero, no sea navideña.

Pensar que mi navidad de hace 2 años estuvo bomba. Sin nombres, sin actividades puestas en un itinerario. Y, si la rememoro bien, hasta mi bufanda estuvo de más aquel día. Éramos libres, pues.

Éramos niños. Éramos todo.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Gelidez

Gelidez de clima, gelidez de persona. Gelidez.

Todo sigue de un modo estable, con el ligero detalle que es el empaño de las fechas festivas. Todos se transforman y se vuelven personas, sino más buenas, aceptables.

Lo veo en todos y tengo la frase en la cabeza "todos caen"

Todos caen.

Y es lastimoso ver que alguien no pueda cumplir con sus autoimposiciones. Caray que lo es cuando lo que más vale para esa persona que teclea esto es precisamente la palabra de uno.

Siguen los cambios y las percepciones del mundo. Sigue, y cae. Éstos dedos siguen siendo afortunados, de algún modo.

Y, es que en sí, la vida se trata de construir un buen pasado.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El Espítiru Santo y esas madres...

Lo escribí mal aposta, "espítiru"

Ese es el problema conmigo, ser que se niega a convivir en sociedad. A veces es bueno simplemente asomarse y "a ver qué pasa"

La gente necesita fe. Necesita creer en algo. Creer implica que uno no tenga certeza de las cosas.

No tener certeza de las cosas... No entiendo cómo la gente se inyecta la fe en las venas, como droga.

Necesidad... Necesidad...

sábado, 16 de octubre de 2010

El reloj de Papá

Como suelo decir, no se me da escribir sobre mi vida diaria, pero creo que haré la ligera excepción ya que anteriormente comenté una anécdota que incluye a mi madre.

Hace como una semana mi Padre me encomendó una misión (es que así le digo yo, es menos fastidiante que "me ordenó"): Mandar a reparar su italiano reloj.

Yo, siempre a mí, siempre yo. Creo que, de todos sus hij@s, soy quién menos le cae mal, o a quién puede esclavizar más, pero siempre estoy a cargo de sus mandados. Total que de por sí me gusta vagar.

Un reloj italiano. Un reloj italiano para un hombre con apellido italiano (aunque sea Oaxaqueño) y conducta italiana. Un hombre al que le gustan las historias de Mario Puzo y en verdad da consejos como si fuera todo un mafioso. Un capo.

Y hay que ganárselo de algún modo. El cariño paternal es el sustancioso a mi parecer: Las madres te querrán por siempre, aún si eres un vago, inútil y perdedor, por el simple hecho de que te parieron. La disciplina que exige la paternidad es algo más fascinante.

Tuve ganas de ponerme el rejoj recién compuesto camino a casa, pero sospeché que no era nada bueno. La misión era cumplir lo que se me solicitó, no admirar a mi padre.

lunes, 11 de octubre de 2010

Porcentajes

Raindrops keep fallin' on my head
And just like the guy whose feet are too big for his bed
Nothin' seems to fit
Those raindrops are fallin' on my head, they keep fallin'

So I just did me some talkin' to the sun
And I said I didn't like the way he got things done
Sleepin' on the job
Those raindrops are fallin' on my head, they keep fallin'

But there's one thing I know
The blues they send to meet me won't defeat me
It won't be long till happiness steps up to greet me

Raindrops keep fallin' on my head
But that doesn't mean my eyes will soon be turnin' red
Cryin's not for me
'Cause I'm never gonna stop the rain by complainin'
Because I'm free
Nothin's worryin' me

50 % de aversión al mundo + 20 % de fascinación por el conocimiento + 20 % de pequeñas-grandes cosas + 10 % de ve tú a saber qué...

Eso...

lunes, 20 de septiembre de 2010

Waste

Esa renuencia de nuevo, ¿Calidez salida de éstos dedos tecleadores? Ni madres.

Sólo por comentar, waste, waste, waste... Considero un desperdicio tener tan vetada mi cama, próxima a su extinción. Hasta las camas son efímeras.

Y tendre lineamientos y cambios, hartos cambios. De esos cambios que me desagradan, pero se hacen de mala gana. No hay un rictus que indique que al menos vaya a ser algo aceptable.

Mi otro yo juega conmigo, y yo, infame, quisiera poder montar a mi otro yo y dominarlo a latigazos.

Ser mi propio Sabueso de Pavlov.

En definitiva, va a ser una de esas vidas...

lunes, 13 de septiembre de 2010

La sinceridad con patas...

Debería aclarar que, más que sincera, mi persona es bastante claridosa.

Eso debería costarme una nariz rota un día de éstos.

El sentido de la pertenencia se aleja, un ser funcional que lo único que no le furula son las emociones.

El mundo sería tan bonito si fuera dominado por la lástima y la miseria colectiva.

La felicidá, la felicidá... Después de todo, de eso se trata la vida (y el blog)